BakaFire, 2011 – Z-Man Games (Devir)
Estoy teniendo un déjà vu.
Si os suena el título de esta reseña es porque ya hablé de Tragedy Looper anteriormente y claro, os estaréis preguntando que si ya lo he hecho una vez, que para qué repetir, pero como la inmediatez de nuestra sociedad nos chafa la memoria y Devir ha tenido el coraje torero de publicar esta auténtica marcianada de juego en español, qué menos que retomarlo para darle una vueltecita más, que además le pega mucho a su temática.
Para los que hayáis sido demasiado vagos para pulsar en el enlace del párrafo anterior, os cuento así en plan rápido qué nos ofrece Tragedy Looper: estamos ante un juego de faroleo y deducción en el que uno de los jugadores tiene unas condiciones de victoria secretas y trata de manipular a una serie de personajes para llevarlas a cabo. Mientras tanto, el resto de jugadores tiene varios intentos para intentar adivinar cuáles son esas condiciones de victoria e impedir que éstas lleguen a cumplirse, también manipulando a los personajes presentes en el escenario. Fácil, ¿a que sí?
Pues no.
Claro, la cuestión está en que esas condiciones de victoria pueden variar mucho, e incluso puede que la mente maestra (así se llama al máster en este juego) tenga varias opciones para ganar, o varios modos de llegar a ese punto: por ejemplo, puede que lo que quiera sea que la muera alguien en la escuela, y para ello puede deprimir a, por ejemplo, la estudiante hasta que se suicide, contratar a un asesino o dejarla a solas con un primo de Michael Myers y a ver qué pasa. Y, ocurra lo que ocurra, cuando esto pase lo único que les va a decir a los jugadores es «la estudiante ha muerto: perdéis». Y así, en plan ensayo y error, tienen que ir viendo exactamente cuál es el malvado plan que tiene la mente maestra e ir viajando atrás en el tiempo cambiando cositas hasta llegar al punto en el que ese plan no se consigue durante un bucle o que se le acabe la gasolina al DeLorean y la mente maestra pueda lanzar su risotada maléfica y anunciar su victoria final.
Alguien ha matado a alguien…
La principal diferencia entre esta edición de Devir y la primera edición en inglés (me perdonaréis no haber indagado más en la primera versión japonesa) es estética: las cartas de personajes han abandonado la estética manga y el arte en general es menos oscuro. Gustos aparte, tengo que decir que son unas decisiones que le han sentado muy bien al juego, haciendo más fácil distinguir unos personajes de otros y, sobre todo, quién puede moverse a qué parte del tablero, que en la edición original alguna vez que otra he metido la gamba y no es un juego al que le siente bien el «huy espera, que me he equivocado: vamos a volver para atrás». Por lo demás, todo continúa tal cual: el diseño de los manuales, en especial el de la mente maestra con sus consejos para enseñar el juego y para crear guiones. Si no tienes muchas ganas de trabajar antes de la partida, vienen 10 guiones ya hechos, y puedes usar las cartitas que te dicen quién es quién y qué pasa cuándo para marcarte un «plug & play«, dentro de los límites de un juego que sigue siendo, ahí no hay confusión posible, difícil a la hora de pillarle el truqui.
Mi edición de Z-Man ya está siendo disfrutada por otro friki feliz, que yo la he sustituido por la española sin pensarlo un segundo: la esencia sigue siendo la misma y los cambios en el arte lo único que hacen es hacer más sencillo centrarse en el misterio propuesto y más transparente la parte mecánica (aunque tampoco lo ha convertido en un juego familiar que digamos). Si empiezas a estar cansado de que juego tras juego acaben siempre ofreciéndote, en definitiva, lo mismo (otra vez a mover cubitos, otra vez a matar orcos), Tragedy Looper es sin duda una opción a tener en cuenta, especialmente si te encantan los juegos de deducción como Incómodos Invitados o Sombras sobre Londres. Y como a mí éstos me flipan, estoy encantado de tener bucles trágicos para rato.
Juego proporcionado por Devir.
