Y yo que creía que el flujo de novedades iba a menguar en esta primera mitad del año… Miedo me da pensar en la época alta. En fin, ahí van tres mojás rápidas a ver si os apiadáis de alguna de las víctimas:
La Cosa (7/10)
Y este La Cosa es exactamente eso, la peli en versión juego de cartas: los jugadores van robando y jugando cartas de un mazo común, en un momento determinado (o desde el principio, dependiendo de la variante que juegues) un jugador es suplantado por una entidad malísima y ya la tenemos liada: el jugador-cosa intentará infectar o matar a todos los humanos, los humanos querrán matar a la cosa y los infectados querrán ayudar a su nuevo señor supremo alienígena. Las sensaciones de la partida recuerdan mucho a Bang!, aunque con partidas mucho más cortas y metiéndole la gracia de tener cartas que hacen que los jugadores se tengan que levantar y cambiar de silla, porque la idea es que la cosa quiere tener humanos cerca para infectarlos. Si no os molesta el azar, que lo tiene y bastante, es un juego muy divertido para grupos numerosos que simplemente quieran echarse unas risas.
Kharnage (4/10)
Por desgracia, creo que se han pasado a la hora de aligerar peso, y el resultado es un juego visualmente impactante pero con muy muy pocas decisiones, concretamente cuatro (la carta de táctica que vas a jugar ese turno, que dice en qué orden actúas, cuántas unidades -al azar, por supuesto- pones en juego y qué tipo de ataque realizas). Así para pasar cinco minutos rápidos mientras viene el resto del mundo puede estar bien, pero se hace repetitivo muy pronto.
Pow! (4/10)
Pow! es una vuelta de tuerca a Sushi Bar, que a su vez es una versión de Piko Piko el Gusanito, que a su vez es un Yahtzee maqueado. Tira dados, repite un par de veces y llévate la ficha que te permita llevarte tu tirada, esta vez con el puntito de que tienes que pillar fichas de puntos positivos y negativos, y si al final no tienes las mismas de un tipo que de otro, descartas las positivas hasta que sea así. Y a ver, que no es que sea un juego terrible que te haga sufrir, pero es que esto ya nos lo has vendido siete veces antes, Reiner, que vale ya de ponerle sombreros nuevos a la Stacy Malibú, y ni siquiera llega a ser tan entretenido como Piko Piko, que sigue siendo el mejor de la familia.

