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Reseña: Android: Netrunner

Richard Garfield y Lukas Litzsinger, 2012 – Fantasy Flight Games (2013 – EDGE Entertainment)

Después del tremendo pelotazo de Magic: el Encuentro, a mediados de los 90 todo el mundo quería montar su propio juego de cartas coleccionable. Salieron cientos de ellos y, uno tras otro, se fueron estampando contra el gigante de Wizards of the Coast. La gran mayoría de ellos eran más malos que pegarle a un padre, un producto de las prisas y del querer apuntarse al carro, pero unos cuantos se salvaban y eran hasta divertidos de jugar y todo, aunque ni siquiera esos pocos consiguieron sobrevivir mucho en un mercado que ya había llenado casi por completo el primero en llegar.

Pasados los años, Fantasy Flight Games se sacó de la manga el concepto de «Living Card Game», que consistía básicamente en hacer un juego de cartas coleccionable pero no aleatorio, en el que cuando comprases una ampliación supieras exactamente qué ibas a conseguir. Y, mirando mirando, se fijaron en uno de los muchos juegos que no sobrevivieron a los 90 y decidieron que podría ser una buena idea reeditarlo usando ese formato. ¿Por qué se decidieron por ese en concreto? Muy fácil: el nombre de su autor era Richard Garfield.

Debería venir con la típica etiqueta de «las autoridades sanitarias advierten que…»

En Android: Netrunner un jugador controla una malvada megacorporación que planea poner en marcha una serie de agendas con las que obtener grandes beneficios, mientras que el otro jugador, un hacker con misteriosas motivaciones, intenta realizar incursiones en los servidores de la corporación para robar los archivos donde se encuentran esas agendas. Como cada jugador intenta una cosa muy distinta, las reglas y las cartas que usará cada uno también serán distintas, de modo que casi podríamos decir que cada uno de ellos está jugando a un juego propio.

El bando de la corporación tiene que construir una especie de fortaleza digital, con distintos servidores en los que instalará sus fuentes de recursos o sus agendas, y que tendrá que defender con programas guardianes llamados hielos. Uno de los aspectos más interesantes del juego es que la corporación hace todo esto de manera oculta, jugando sus cartas boca abajo y revelándolas sólo cuando va a hacer uso de ellas o si el runner las descubre. Muchas veces el jugador de la corporación intentará confundir al runner para que invierta sus recursos en hacer incursiones de las que poco podrá sacar, o incluso guiarlo hacia trampas con hielos letales.

El runner, por su parte, estará ocupado mejorando sus programas y equipo para realizar incursiones más ventajosas, o intentando descubrir cuáles son los puntos menos defendidos del entramado de la corporación e intentar sacar el mayor provecho de esos puntos débiles. Su juego es más directo, como el ejército que ataca una fortaleza medieval o el que intenta adivinar dónde ha puesto el trilero de turno la bolita.

Android: Netrunner es, resumiendo, el mejor juego al que he decidido no jugar más. ¿Es por algún fallo de diseño? Todo lo contrario: el juego ofrece gran cantidad de posibilidades tanto estratégicas como tácticas, y cada nueva ampliación amplía el abanico de opciones sin caer, de momento, en el temido power creep o la tentación de limitarse a incluir cartas más potentes para que sea necesario estar siempre a la última. Sin embargo, es precisamente esa profundidad la que me ha hecho, finalmente, distanciarme de él. No es un juego que vayas a disfrutar al máximo jugando de manera casual, sino que cada partida que eches te va a tentar a afinar tu mazo para compensar las debilidades que le has visto o maximizar sus puntos fuertes. Cada facción ofrece estrategias distintas a explorar, tácticas nuevas que probar y modos diferentes de enfrentarse a cada tipo de oponente. Es un juego, en fin, que tiene muchas papeletas para convertirse en un estilo de vida, en lo único que vas a jugar porque siempre vas a tener algo nuevo que probar… Y yo ya tengo, desde hace veinte años, eso mismo de mano de su hermano mayor.

¡Es una trampa!

Si estás buscando un juego al que dedicarle horas no sólo a echarle partidas sino a preparar distintas estrategias, estudiar los mazos que juega el resto del mundo y buscar nuevas vías para la victoria, Android: Netrunner puede muy bien ser tu santo grial. Si buscas algo a lo que dedicar los ratos muertos con un amigo, puedes también sacarle mucho jugo a la caja básica, pero ten cuidado: es muy probable que acabes queriendo más porque, ¿hasta cuándo vas a conformarte con chapotear en la bañera cuando sabes que tienes el mar a dos pasos del portal?

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