Bibliotecas

Una biblioteca en periodo de exámenes es como una tienda de animales. Paseas entre las mesas mirando a los que se entierran en papeles (parece que, cuanto más espacio de la mesa ocupen, más espacio ocuparán después en el cerebro) y ves, de una pasada, todas las especies. De vez en cuando alguno oye tus pisadas y se yergue, ilusionado. Cuando ve que no eres la persona a la que esperaba, aún se te queda mirando un instante, abriendo mucho los ojos, como un cachorrito que te dice a través del cristal «llévame a mí; escógeme». Y en ese instante te asalta la duda, piensas si tener ese acto de caridad, tocarle el hombro y decirle: «vamos», pero nunca lo haces. Bajas la mirada (la alzaste sin darte cuenta para cruzarla con la del estudiante-cachorro) y sigues paseando, procurando hacer menos ruido al pisar, porque tal vez la próxima vez te puedan los ojitos tristes y ansiosos de otro pobre animalito. Y no estás para sacar a nadie al parque todas las tardes.

1 Comment on Bibliotecas

  1. Que tal Bebote.
    Es cierto. Las bibliotecas solamente se encuentran llenas en épocas de evaluación o exámenes. Aquí en México están cambiando la educación básica para mal, en la que no es posible reprobar. Esto conlleva a que los chicos lleguen a las Universidades sin saber leer, escribir o sumar. Y al reprobar en la Universidad es porque el maestro no utiliza los recursos pedagógicos necesarios para que el alumno pueda prender. Tal y como hacías la reflexión en otro de tus artículos: ¡antes nos parecían tiempos mejores!

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