Aventureros al Tren Legacy: Leyendas del Oeste. ¿Cómo se hacía esto?

Hace unos meses, justo cuando salió, compré dos copias de Aventureros al Tren Legacy: Leyendas del Oeste: una para jugarla y otra para regalar, claro. Que oye, un Aventureros al Tren es un Aventureros al Tren, malo será si no me gusta el rollo legacy y, en el peor de los casos, algo se podrá saquear para el juego básico, ¿no?

Ahora, con la campaña concluida, me encuentro con un problema, y no pequeño: la experiencia me ha encantado, las doce partidas de la campaña las he gozado como un crío y si me proponen empezar una nueva, me lanzo en plancha a ello. Y esto, diréis, no debería ser nada malo, sino todo lo contrario, y tendríais razón si no fuera porque tengo un blog en el que solía escribir reseñas de juegos de mesa.

Debería, entonces, escribir una reseña o como mínimo una crónica de mis experiencias con este juego, si tanto me ha gustado y mi ego medio dormido de pequeño influencer retirado me susurra al oído con algo de desgana que seguro que a mucha gente le interesa saber cuánto, de qué manera y por qué, como si no hubiera ya mil canales, vídeos y podcasts varios que siguen hablando de estas cosas, incluso unos cuantos que han surgido desde que colgara el teclado, que además ahora que ando enviando manuscritos a editoriales me viene bien la visibilidad porque uno es muy eremita hasta que entran las regalías en juego. Pero es que, aunque quisiera, ¿podría a estas alturas volver a escribir la reseña de un juego de mesa? ¿Alguien se dignaría siquiera a leerla cuando seguro que alguien por ahí es capaz de contar lo mismo en un vídeo de medio minuto con música y bailes y un millar de elefantes?

Contra lo que dictaría el buen juicio, me pongo manos a la obra y pienso en cómo empezaría a hablar del juego. Quizá lo suyo sea contar de qué trata ¡Aventureros al Tren! antes de nada, pero por otro lado no creo que quede nadie que no lo sepa ya y si lo hay, desde luego no va a estar leyendo esto. Para leer descripciones pormenorizadas de componentes, reglas y demás detalles ya está Misut Meeple.

Dejo de escribir para comprobar que Misut Meeple sigue existiendo. Y sí. Me alegro. Iván es un tipo serio y constante, no como yo.

Me pregunto si merecerá la pena compararlo con el primer juego de mesa de estilo legacy que jugué, Pandemic Legacy, pero a estas alturas han salido tantos juegos de ese estilo y tan distintos (en unas cosas) e iguales (en otras) que me parece, una vez más, un ejercicio fútil de comparar aguacates y sandías.

Sigo buscando argumentos, puntos de vista, modos de abordar este intento de contarle al mundo lo mucho que he disfrutado estas doce partidas, la ilusión por explorar y descubrir qué depararía el siguiente lunes, cómo nunca dejábamos de jugar al juego que conocíamos y amábamos pero al mismo tiempo nunca estábamos jugando algo ya conocido, pero ya no soy ese tipo e incluso me siendo un poco mal pensando que podría, alabando de tal manera un juego que, a fin de cuentas, es bastante más caro que cualquier otra variante de la misma línea que sí, de acuerdo, no iba a sorprender tanto las primeras doce veces pero a partir de la número trece acaba siendo una opción como cualquier otra. Miro el juego terminado, que sí, permite seguirlo jugando sin límite después de la campaña, y me apetece jugarlo, desde luego, no lo aborrezco ni mucho menos, pero sé que se quedará para alguna partida esporádica mientras que seguiré echando la mayoría de las partidas con el mapa original, que sigue siendo, para mi gusto, insuperable.

Tengo que tener en cuenta, claro, que el juego nunca se desvía lo suficiente de la experiencia de jugar a ¡Aventureros al Tren! como para sentir que estás jugando a otro juego, y que a quien no le guste el básico difícilmente le va a gustar esta versión. Que han ocultado distintos tipos de puntuación, y los puntos por partida van aumentando proporcionalmente lo suficiente como para no poder estar totalmente seguros de quién va ganando la campaña en cada momento, sí, pero encadenar varias derrotas puede afectar a la moral y las ganas de jugar la siguiente partida, que la emoción principal de abrir cajas y descubrir mapas y cartas cada vez está perfectamente estudiada para que nos dé un pequeño subidón de estrenar juego cada vez y cada cual tendrá una opinión distinta al respecto de dejarse manipular o entrar en el círculo mágico a cambio de una pizquita de ilusión.

Que lo que propone el subtítulo de «Leyendas del Oeste» no es una experiencia narrativa, sino jugar al mismo juego con distintas variaciones, ya sea ampliando el mapa, introduciendo nuevas formas de puntuar o dificultades, ofreciendo a los jugadores pequeñas metas personales que le den puntos adicionales si cumple determinadas condiciones, pero sin pretender en ningún momento convertir la sucesión de partidas en una campaña de Dungeons & Dragons con trenes: el que quiera jugar a rol, que juegue a rol. Y que decir esto puede parecer algo negativo, pero no lo es porque la gente con la que he compartido estas semanas no tiene el menor interés en jugar a rol y queda muy simplista reducirlo todo a un es o no es algo que ni intenta ni quiere ser.

Y sin embargo, es la primera vez en dos años que la experiencia de jugar a un juego de mesa me marca tanto para bien como para plantearme escribir una reseña y contárselo a todo el mundo. Aunque ya no sepa cómo hacerlo.

5 Comments on Aventureros al Tren Legacy: Leyendas del Oeste. ¿Cómo se hacía esto?

  1. Javier Santos // abril 15, 2024 en 9:28 am // Responder

    Pues desde luego, como introducción, no te ha quedado nada mal. Y tranquilo, que hay muchos que preferimos leer a ver vídeos con elefantes, no lo dudes. No dejes pasar el momento de subidón.

  2. Los aguacates y las sandías tienen una corteza verde y dura, con ambos se pueden preparar ensaladas exóticas y con ambos te puedes rebanar un dedo al intentar partirlos…
    Es un placer leerte de nuevo. He aquí un fan boy a destiempo, que descubrió tu blog justo cuando (casi) dejaste de escribirlo… Pero por si sirve de algo, por mi como si haces una reseña del parchís… Reseñadores y youtubers hay muchísimos, pero muy pocos con un estilo y un humor tan particular y tan genial.
    Un saludo!

  3. herculesadorable // mayo 2, 2024 en 10:59 pm // Responder

    Los aguacates y las sandías tienen una corteza verde y dura, con ambos se pueden preparar ensaladas exóticas y con ambos te puedes rebanar un dedo al intentar partirlos…
    Es un placer leerte de nuevo. He aquí un fan boy a destiempo, que descubrió tu blog justo cuando (casi) dejaste de escribirlo… Pero por si sirve de algo, por mi como si haces una reseña del parchís… Reseñadores y youtubers hay muchísimos, pero muy pocos con un estilo y un humor tan particular y tan genial.
    Un saludo!

  4. Extrañaba tanto leer tus entradas relacionadas a los juegos de mesa. Tienes un estilo único. Lo que daría por poder leerte de vez en cuando

  5. Muchas gracias por la entrada.
    Aún con tu retiro de análisis mensual de juegos de mesa, sigues teniendo fieles lectores. Espero que continúes escribiendo para la comunidad.
    Prefiero leer que estar viendo videos. Además, aprecio tu estilo y forma de expresarte por escrito; las ideas se transmiten perfectamente.
    Un abrazo.

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