Toca volver la vista atrás de nuevo, para ver hasta qué punto hemos sido víctimas de la mercadotecnia. ¿Cualquier tiempo pasado fue mejor? Veamos.
Dojo Kun (2016 4/10; 2017 4/10)
Qué rabia me dio que no me gustara este juego: prometía la emoción de un torneo de artes marciales con la estrategia de un juego de recursos, y al final lo que nos dio fue la emoción de un eurogame del montón y la estrategia de un tiradados cualquiera. Las acciones del tablero eran sosas a más no poder (añade un +1 por aquí, pilla un puntete de victoria por allá), y el combate conseguía esa rara cualidad de ser a la vez demasiado complicado y demasiado simplón. Uno de los pocos juegos que, si me los proponen, me harían decir: «¿Y si nos echamos un Strike en lugar de eso?».
Rum & Bones (2016 7/10; 2017 7/10)
Cool Mini or Not es una de las editoriales de juegos más honestas que hay: sabes que comprarte uno de sus cajotes significa plástico a cascoporro, dados a rabiar y para de buscar. Y oye, no está mal, que muchas veces es justo eso lo que uno necesita. Rum & Bones nos ofrece exactamente eso, en este caso con piratas de dibujos animados. Por desgracia, otra de las cosas que sabemos de un juego de CMoN es que nos vamos a tener que dejar una pasta en él para sacarle el máximo jugo, y aunque no os lo creáis esto de reseñar juegos de mesa no da para hacerse rico, así que toca frenarse de vez en cuando, y por eso no lo tengo en la estantería. Pero si os habéis visto diez veces Piratas del Caribe y siempre os han molado esas escenas de combates multitudinarios y abordajes, ésta es una opción más que decente.
Tragedy Looper (2016 8/10; 2017 7/10)
Y para terminar, volvemos a encontrarnos con Tragedy Looper, que hace no mucho ha sido editado en español por Devir con estética renovada. Aquí mi valoración, a pesar de que no creo que el juego haya empeorado, sí se ha resentido un poco por la sencilla razón de que se hace complicado de explicar y para mí, que suelo jugar con grupos variados y estamos o bien probando o rotando juegos, un juego que se disfruta mucho más cuando lo juegas de seguido con un grupo estable y vais pillando los detallitos en la estrategia y el especial sabor de deducción que ofrece acaba palideciendo un poco en comparación con otros más directos como Incómodos Invitados o Specter Ops, aunque sigue siendo un juego al que no voy a rechazar una partida, sobre todo con gente que ya lo haya jugado.
Y hale, hasta aquí hemos llegado. ¿Y vosotros, habéis revisitado últimamente alguno de los clásicos de vuestras colecciones? ¿Acabáis de decirle adiós a un viejo amigo por hacer hueco para una novedad? ¡Contadme!

