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Reseña: Cosmic Encounter

Bill Eberle, Jack Kittredge, Bill Norton y Peter Olotka, 1977  - Eon (2008 - FFG / 2009 -  EDGE) Una pregunta muy común cuando dos aficionados a los juegos se conocen es la típica "y a ti, ¿qué tipo de juegos te gusta?". Inmediatamente después viene la retahíla de etiquetas: muevecubos, plastiqueros, trenadictos, chorrijuegustas, magiqueros, roleros...  Es mucho más fácil ponernos un adjetivo que intentar entrar en detalles que muchas veces ni nosotros mismos conocemos. Y pocas cosas pueden definir los gustos de una persona en cuanto a juegos se refiere mejor que decir si te encuentras en el bando de los que adoran Cosmic Encounter o en el de quienes lo odian. Con este juego no hay término medio.

¿Es un juego? ¿Es un avión? ¿Es un pub ochentero?

Cosmic Encounter fue diseñado hace un porrón de años, pero tengo que reconocer que sólo lo conocía de oídas hasta que vi en la estantería de mi tienda habitual la versión española de la edición que sacó Fantasy Flight Games en 2008. Yo estaba buscando alguna cosilla para jugar cuando faltase alguien de la campaña de rol que andábamos jugando por aquel entonces y no tuviéramos tiempo o espacio para jugarnos un Twilight Imperium. Bueno, pensé, es la misma compañía y también va de navecitas y razas espaciales, así que será algo parecido. ¡Error!

La primera experiencia que tuvimos con el juego no fue demasiado buena. No había mapa aparte de los posavasos planetas, ni siquiera podías elegir a quién atacar y las cartas y razas estaban bastante descompensados. Lo dejamos de lado y continuamos jugando cosas como SmallWorld, Zombies!!! o… Munchkin. Y fue con este último con el que tuve mi revelación: ¿y si el juego no estuviera en los materiales? ¿Y si estos materiales fueran solo herramientas para el verdadero juego? Y es que, de modo parecido a como pasa con el juego de Steve Jackson o, incluso, como ocurre en Diplomacia, lo más importante en Cosmic Encounter no es lo que el juego hace, sino lo que te permite hacer a ti. Y ahí, en esa caja de arena siempre cambiante, es donde está la chispa.

Esto es sólo el principio.

Esto es sólo el principio.

Aprendí a valorar cada situación inicial y a intentar buscar las relaciones más interesantes entre los poderes, a decidir cuándo me convenía pedir ayuda y cuándo no, si era conveniente jugar cartas altas e intentar ganar ese encuentro, si intentar negociar una victoria conjunta o si perder adrede para librarme de las peores cartas y esperar una oportunidad más beneficiosa en potencia: aprendí a jugar al juego dentro del juego.

Cosmic Encounter es, en esencia, un juego de negociación en el que lo más importante es saber reconocer cuáles son las oportunidades que se te ofrecen cuando lo hacen, cuándo y a quién pedir o prestar apoyos y cómo aprovechar al máximo las particularidades de tu poder. Como en Diplomacia, el faroleo, el saber cuándo honrar una alianza y cuándo traicionarla y, sobre todo, saber hacer que parezca que el que está ganando es otro son fundamentales. Pero lo que lo hace especial, a diferencia de aquel otro clásico indiscutible, es la enorme gama de situaciones iniciales en forma de poderes que provocan excepciones en las reglas “normales” del juego.

¡Ay, las excepciones! Podríamos decir que, gracias a ellas, Cosmic Encounter no es un único juego, sino miles de ellos. Puedes estar enfrentándote en una partida contra una raza que recupera automáticamente todas las naves que pierde, contra una que hace que el que pierde un encuentro se convierta en su ganador, contra una que puede exigir a otro jugador que apoye sus encuentros aunque no lo quiera o, lo que es mejor todavía, ¡contra los tres al mismo tiempo! Sé lo que estás pensando ahora mismo, y esa palabra es perfecta para describir lo que más gusta y repele del juego: caos.

Cuenta la leyenda que Richard Garfield vio algo parecido a esto y se quedó con el culo torcido.

Cuenta la leyenda que un día Richard Garfield vio algo parecido a esto y se quedó con el culo torcido.

En Cosmic Encounter no hay manera de planear una partida de antemano porque nunca sabes qué poderes habrá en juego; no puedes seguir una estrategia única porque cada poder y cada mano de cartas te fuerzan a adaptarte y encontrar el mejor modo de sacarles provecho; no puedes pensar jugadas con turnos de antelación porque no hay manera de saber cuál va a ser la situación cuando te vuelva a llegar el turno. La única manera de ganar en este juego es estar siempre alerta, saber adaptarse rápidamente a los cambios que surjan y tener buenas dotes de negociación.

Cosmic Encounter abrió camino en un terreno hasta entonces inexplorado, y lo hizo de tal manera que permitió, incluso hoy en día, a juegos de muy diversa índole seguir sus pasos y adaptar sus mecanismos y las ideas de aptitudes asimétricas y excepciones a las reglas. Puedes muy bien odiar la sensación de descontrol que produce una partida a este juego, puedes preferir tus juegos más predecibles y seguros. Pero cada vez que escojas un planeta inicial en Galaxia: la Conquista o que utilices las tecnologías de Tzolk’in, recuerda que no lo estarías haciendo si Cosmic Encounter no hubiera señalado el modo.

Lo mejor: cada partida es un juego totalmente distinto, y la enorme cantidad de poderes disponibles (50 ya en el juego básico) hace que puedas estar jugando años sin repetir un mismo inicio.

Lo peor: si te gusta la sensación de “dominar” un juego que te puede proporcionar estudiar sus mecanismos y desarrollar estrategias óptimas, te vas a encontrar con algo que va en contra de todo lo que amas.

 

 

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4 Comentarios en Reseña: Cosmic Encounter

  1. Gran juego que me encanta, probablemente lo que mas me encante es que llevo unas 10 partidas y aun no tengo la sensacion de siquiera haber probado el 10% de lo que el juego puede ofrecer, me faltan muuuuchas razas que probar y ni intencion aun de meterle alguna de las variantes que vienen en el juego basico.

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  2. Exacto: entre la enorme variedad de poderes y combinaciones, y el hecho de que el juego sea un 110% de interacción y negociación entre jugadores, es uno de los más difícilmente “quemables” que conozco.

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  3. Grandisimo, mi numero uno desde que lo probe!!!!
    Aqui en BCN teneis alguien siempre dispuesto a jugarlo. Tengo la primera expansion en castellano, y creo que edge no publicara ninguna mas. Una pena!

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  4. Ahhh… Cosmic encounter, wiz-war. Juegos viejunos, caos, muelte y destlusiónn… y pocas ventas.
    EDGE los mantiene en catalogo por labor humanitaria porque venden menos que cradle of filth y marilyn manso en el vaticano. Gran país el nuestro 😀
    Pues precisamente en BCN, este juego ve menos mesa que unas albóndigas en una convención de veganos.

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