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Reseña: Spartacus: un juego de sangre y traición

Spartacus: A Game of Blood and Treachery - John Kovaleski, 2012 - Gale Force 9 (2013 - Devir) Spartacus tenía todos los ingredientes necesarios para ser un completo fracaso: juego de diseñador desconocido, de editorial nueva y basado en una serie de televisión. Todos nos esperábamos otro El Internado o un Big Bang Theory: the Party Game. Y sin embargo.

El sexo vende. La roña, por lo visto, también.

Spartacus ha sido quizá la mayor sorpresa de 2012, precisamente por eso: nadie esperaba nada de él, pero la gran mayoría de los que lo hemos probado hemos acabado enganchados. Estamos ante la que posiblemente sea la mayor aportación al ameritrash (juegos con muchísimo tema y basados en la interacción y las puñaladas traperas entre los jugadores) desde Battlestar Galactica. Que, curiosamente, también es un juego con licencia de serie de TV. Pero, ¿a qué se debe este éxito?

Primero tenemos el tema: luchas de gladiadores. Aparte del innegable componente homoerótico que tiene el asunto (y que se intenta compensar añadiendo al juego unas cuantas fotografías de esclavas ligeritas de ropa), hay algo que atrae en el concepto de un espectáculo basado en dos tipos dándose de galletas ante una multitud enfervorecida, que podemos comprobar viendo las audiencias que consigue cada año Wrestlemania. Eso y que “el otro” juego sobre la Roma antigua tenga una duración estimada de entre 6 y 8 horas en su versión más corta y tenga un manual de más de 40 páginas, ya le ofrece un target asegurado.

Pero es que además estamos ante un juego mecánicamente más que correcto y, ante todo, muy sencillo. Cada fase del turno se explica de una manera muy clara y uno puede literalmente sentarse y aprender a jugar sobre la marcha. Esto puede chocar un poco si pensamos que la duración media de una partida está entre las 2 horas y las 2 horas y media. ¿Cómo puede algo tan sencillo, entonces, mantenerte enganchado durante todo ese tiempo? La clave está en el enfrentamiento, pero vamos a ver eso poco a poco:

Cada turno de Spartacus se divide en cuatro fases. La primera es la típica fase de mantenimiento en la que cada jugador recupera las cartas “gastadas” y paga costes o recibe beneficios basándose en la cantidad de esclavos (que dan dinero) y gladiadores (por los que hay que pagar) que posea.

Luego viene la fase de intriga, que consiste en robar y jugar cartas que, principalmente, sirven para conseguir dinero o influencia (el que llegue a 12 puntos de influencia, gana), o bien para hacerle la puñeta a otro jugador. La chispa de esta fase es que cada carta tiene un requisito de influencia mínima para poderse jugar, y muchas veces no da con la propia, así que hay que pedirle apoyo al vecino. Pero el vecino no sabe para qué carta te está dando apoyo, así que es perfectamente posible usar el apoyo del jugador de al lado para quitarle influencia o herir a uno de sus gladiadores, y ahí es donde entran los tratos, las promesas, los sobornos y las amenazas. Todos los elementos que necesita una fiesta divertida, vaya.

Un juego con estas cartas no puede ser malo.

Después tenemos la fase de mercado, en la que se subastan varias cartas que pueden representar esclavos, gladiadores o armas. Cada uno de ellos tiene unas capacidades especiales y cada jugador puede tener interés por un tipo u otro, dependiendo de la estrategia que quiera seguir. Por ejemplo, una esclava especialmente atractiva puede “agotarse” durante tu turno para conseguir más dinero. Sí, todo el juego va de este palo. Al final de la fase de mercado hay otra subasta más para ver quién será el anfitrión para los juegos en ese turno, ganando de paso 1 punto de influencia.

Y por último, la chicha: la arena. El anfitrión invita a dos jugadores a que manden uno de sus gladiadores a combatir, se hacen apuestas acerca de quién ganará, o si habrá alguna herida o incluso una decapitación en el combate (diversión para el niño y la niña), y los dos gladiadores escogidos se enfrentan entre sí, con un sistema de tiradas de dados que se resuelve de manera parecida al Risk (los dados de ataque y defensa se ordenan de mayor a menor, y un dado de ataque que supere una defensa causa un daño), pero con un par de añadidos que le dan algo más de chicha, manteniéndolo rápido y brutal. Hay que tener en cuenta que, en esta fase, sólo la mitad de los jugadores juega, y hacer que dure más de 5 minutos, por divertido que sea de presenciar, puede llegar a cansar. Una vez terminado el combate, el ganador recibe 1 punto de influencia y el anfitrión decide si el perdedor vive o muere, y se vuelve a repetir el proceso hasta que haya un ganador.

Y ya está. Es un juego cuyas reglas tienen bien poco misterio, lo cual en algo de este tipo es toda una ventaja: los jugadores no están intentando resolver un puzle o encontrar un combo ganador, sino engañar, convencer o sobornar a sus oponentes para coseguir ventajas sobre ellos, ver cuándo conviene establecer una alianza fuerte o cuándo hay que traicionar rastreramente, en qué momento una carta puede hacer más o menos daño, cuánto pujar por un esclavo para evitar que lo consiga otro, a quiénes invitar a la arena o incluso si conviene rechazar una invitación en un momento clave. Un juego que es conflicto puro y que encantará a todos los aficionados a clavársela hasta el fondo a sus amigos en torno a un tablero y luego comentar las jugadas más rastreras entre risas.

Lo mejor: un juego muy sencillo de explicar y jugar, pero con muchísima profundidad al enfocar el conflicto sobre los jugadores mismos.

Lo peor: tiene violencia, sexo (aunque no explícito) y lenguaje inapropiado a mansalva y, al fin y al cabo, los jugadores están interpretando a esclavistas que mandan a hombres a luchar a muerte entre sí por diversión y dinero, así que no es el juego ideal para sacar en una cena con los suegros y la abuela.

 

 

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17 Comentarios en Reseña: Spartacus: un juego de sangre y traición

  1. Wow, pinta muy chulo este juego y le tenia ganas, pero al ver las cartas de “abre bien las nalgas” y “la polla de jupiter” me ha echado para atras, juego mucho con mi familia y no creo ser capaz de lanzarle alguna de esas cartas a mi madre.

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  2. JUEGACO!!!
    Amor a primera vista después de la primera partida que eché con betote, y eso que éramos todos unos novatillos y betote nos dió cera de la buena. Lo curioso fue que él apenas pisó la arena, sólo se dedicaba a negociar, comerciar con esclavos y apostar en los combates, lo que me parece otro punto a favor del juego.
    En fin: subastas, puñaladas traperas, apuestas y combates… y encima es de SPARTACUS!! Si es que no podía molar más.

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  3. Tengo la serie preparada para empezar a verla en semana santa. Como nos enganche, ya me estoy viendo con el juego encima de la mesa y gritándole a mi mujer: ¡Por la polla de Jupiter!
    Buena reseña.

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  4. Es algo muy chulo del juego, sí: la arena es el centro, y es una parte importante, pero pillarte al gladiador más tocho no te asegura la victoria ni mucho menos.

    Un detalle a tener en cuenta es el final: cuando uno está ya a 8-9 puntos de influencia, es muy común que esos últimos puntos salgan de golpe. Es importante prestarle atención al orden de juego, quién tiene el anfitrión y cómo va todo el mundo de cartas de intriga.

    Un placer haberos enseñado el juego, y una alegría gorda que os haya gustado 🙂

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  5. Excelente reseña.Muchas gracias.Nos ayuda a los que estamos indecisos.Muchas gracias…todavía me estoy riendo con las cartas jaja

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  6. Grande betote

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  7. Gracias, gente 🙂

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  8. La verda dque e sun juegazo ya nosotros nos ha entacantado porque gustándonos mucho el República de Roma, en cuanto a total interacción de jugadores y traiciones varias, no solía jugarse nada de nada por su extrema duración y que mínimo necesitaba 5-6 jugadores y solemos ser 4… estas dos cosas las suple SPARTACUS y su experiencia de juego es brutal.

    Sobre tu reseña me ha quedado una duda que aún así consultaré con las reglas… para solicitar el apoyo a la hora de jugar una carta de intriga, ¿yo no puedo enseñarle la carta al otro jugador y decirle como la voy a jugar o contra quien si me apoya?, así entiendo que sería una auténtica conspiración… lo único es que el tercero en discordia a sufrir el efecto puede ver como confabulan contra él!!! y si encima no te apoyan finalmente…ya has quedado retratado!! lo que dara lugar a más resentimientos mutuos…¿dice algo el reglamento? ahroa tengo mis dudas.

    Sólo una partida a mis espaldas pero deseando jugar de nuevo cuanto antes…

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  9. No tienes por qué enseñar la carta, pero claro que puedes. Por supuesto, puedes enseñar una carta, pedir apoyo y, que cuando te ofrezcan el apoyo que quieres, jugar una carta distinta 😀

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  10. Nosotros creo que lo tendremos disponible en breve para poderlo probar en cuanto saquemos un ratito 🙂 A ver qué tal. ¡Gracias por la reseña!

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  11. Totalmente de acuerdo contigo Betote. Me sorprendió gratamente el otro día.
    Lo único, que donde tu has puesto “Lo peor” yo hubiese puesto “La más mejor”.

    Saludos.

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  12. Bueno, hay que advertir, no vaya a ser que alguien lo compre para el sobrinito y se lleve la sorpresa. El que avisa no es traidor 😀

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  13. Gracias por la reseña, el juego es muy bueno. ¿qué fundas recomiendan para las cartas?, estoy viendo entre el pack de 100 de mayday Standar size (MDG-7041) las verdes o las mayday “Almost-A-Penny” (MDG-7105), son las dos opciones que tengo en mi país, las primeras son solo 0.75 centavos un poco mas caras, pero me gustaría saber que tal es la calidad de las “Almost-A-Penny”

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  14. Muy buena reseña para un juegazo!
    Yo lo tengo con la primera expansión y créanme que mejora muchísimo: Se puede jugar de 5-6 jugadores, hay nuevas cartas (de intriga, gladiadores, esclavos y armas) y se puede declarar un Primus en la fase de arena (batalla de 2 contra 2 gladiadores). Ojo que aumentando el número de jugadores se puede llegar a extender bastante la duración (sobre las 3 horas), pero si no están faltos de tiempo vale la pena totalmente.
    Lamentablemente la segunda expansión no ha salido en español y al parecer no saldrá.
    Saludos desde Chile! muy buena página!

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    • Ouch, nosotros con el juego base rondamos entre las 3 y 4 horas de juego, no imagino con la expansión de 5-6, lastima que esta agotada y el mercado de segunda es imposible de encontrar.

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    • La duración de un juego como Spartacus es muy relativa, ya que depende de cuánto se alarguen las negociaciones y de si el que quiere dar el “golpe de gracia” para subir a 12 lo planea bien o no, pero yo diría 2-3 horas el básico (jugado a partir de influencia 4) y 3-4 la expansión.

      Tiempo que se hace cortísimo, eso sí 🙂

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