Anuncios
Últimas entradas

Be-Top-Ten: puñaladas

Somos muy de decir que los juegos de mesa son una actividad social que nos hace a todos unas bellísimas personas pero, a la hora de la verdad, cuando nos ponemos a jugar pocas cosas son más gratificantes que esos momentos en los que rompes una promesa clave para hacerte con la victoria, o en los que oyes, procedente de la mano de tu hasta entonces aliado, el inconfundible sonido de treinta monedas de plata chocando entre sí. Bienvenidos a este Be-Top-Ten con los diez juegos con mayores y más espectaculares oportunidades para ensañarte con tus amigos como perro traidor que no vale nada y siembra veneno al hablar  Cool

10 – Carcassonne

Cualquiera que piense que este juego no es capaz de provocar ataques de bilis ni enrojecimiento de rostros, es porque no lo ha jugado lo suficiente. Existe un momento mágico en la vida de todo jugón, en el que alguien coloca una inocente loseta en Carcassonne que une una ciudad enorme que se ha estado currando un jugador durante media partida con un minipueblo de otro… Y esos dos jugadores comparten puntos. La versión ultraplus de este momento tiene lugar cuando alguien se da cuenta de que, colocando las losetas de cierta manera, puede hacer que determinadas ciudades sean imposibles de cerrar, dejando a los meeples que estaban trabajando tan duramente en su construcción encerrados e inútiles hasta el final de la partida. Añadirle expansiones como La Princesa y el Dragón o La Torre ya son actos de crueldad gratuita.

Lo mejor: unos mecanismos muy sencillos que hacen que cada jugador juegue exactamente con el nivel de puteo que quiera.

Lo peor: justamente por esa capacidad de jugarse a distintos niveles, puede dar lugar a momentos incómodos si un jugador muy pacífico y otro muy puñetero se encuentran en la misma partida.

9 – La Resistencia

¿Qué tal se te da mentir como un bellaco? ¿Y darte cuenta de si tu amigo te la está jugando? En La Resistencia se ponen a prueba ambas habilidades. Un juego que bebe muchísimo del clásico Hombre-Lobo, pero arreglando sus dos principales defectos: la eliminación de personajes y el aburrimiento para aquellos que no reciben un rol interesante. En La Resistencia todo el mundo está siempre activo y al mismo nivel, y la tensión no desaparece nunca.

Lo mejor: puro faroleo y deducción y, si se usan las cartas de trama, un juego que puede tener mucha miga si la gente se mete de lleno.

Lo peor: un solo jugador que no se entere de la explicación o que no esté del humor adecuado puede estropear toda la partida.

8 – Golpe

Un juego ambientado en la España actual una república bananera imaginaria en la que los jugadores intentan quedarse para ellos solitos el dinero delrescate a la banca plan de ayuda internacional e ingresarlo en sus cuentas personales en Suiza Suiza. Nombramientos a dedo, chantajes, intentos de golpe de estado, manipulación mediática… Vamos, un juego de un tema quizá demasiado difícil de creer por lo exagerado, ya que en ningún país civilizado pasan estas cosas, pero que al menos es muy divertido por el constante puteo y tráfico de influencias y capitales que tiene lugar en él.

Lo mejor: uno de los mejores juegos de simulación política que te puedes encontrar, con un humor muy ácido.

Lo peor: los golpes de estado se pueden hacer un pelín confusos si no se controlan bien las reglas.

7 – Cosmic Encounter

Mi amor por este juego se resiste a ponerlo en un puesto bajo (aunque recordemos que dentro de un Top 10), pero si estoy valorando juegos por lo cabrones que pueden llegar a ser, Cosmic Encounter lleva siempre consigo un componente de buen rollo que hace difícil tomarse a mal cualquier tipo de traición. Sin embargo, precisamente por eso es un gran juego que sacar en un grupo en el que haya gente de piel fina que pueda llegar a tomarse a mal una puñalada trapera más “seria”. En CE, con la excusa del mazo de destino, los poderes especiales varios y las cartas de encuentro, siempre puedes metérsela doblada al de al lado y decirle que ha sido todo una cuestión de azar.

Lo mejor: un juego que tiene mucho de “cajón de arena” en el que cada partida es completamente distinta a las demás y funcionan distintas tácticas, estrategias e incluso dinámicas sociales.

Lo peor: tiene muchísimo caos, y a los muevecubos más estrictos eso les tirará para atrás.

6 – City of Horror

Dicen los sabios que, si te persigue un zombi, lo importante no es correr mucho, sino que haya alguien que corra menos que tú. City of Horror se basa completamente en esa premisa. La ciudad ha sido invadida por zombis y hay que aguantar cuatro horas hasta que llegue la ayuda en helicóptero. Durante ese tiempo los jugadores intentarán sobrevivir como pueda recogiendo víveres, vacunas, armas y demás enseres que, la gran mayoría del tiempo, se utilizan como moneda de cambio cada vez que toca decidir a quién se meriendan los zombis.

Lo mejor: votaciones amañadas, sobornos y masas de seres babeantes pululando por las calles… Como la vida misma.

Lo peor: las primeras partidas puede resultar un poco confusa la cantidad de habilidades y acciones especiales de personajes y edificios, pero a la larga es justo esa variedad lo que hace que el juego destaque.

5 – 1830

Si quieres sentir lo implacable que puede llegar a ser el mundo de los negocios, esta es una de las mejores aproximaciones que puedes tener sin dejar de poder mirarte al espejo al día siguiente. Dentro de un marco estrictamente económico, las posibilidades de maldad que ofrece este juego son escalofriantes: desde el casi rutinario “movimiento ladilla” de comprar una acción en distintas compañías para hacer que los demás trabajen por ti al “dumping” consistente en ir bajando el valor de cotización de los oponentes a base de compra/ventas especulativas o la espectacularidad de llevar a una compañía a la ruina sólo para endosársela a otro jugador y que tenga que pagar las deudas que tú has contraído de su propio bolsillo.

Lo mejor: el engranaje. Ver cómo cada pequeña acción que llevas a cabo afecta al desarrollo global de la partida y cómo no puedes tomar ninguna decisión que únicamente de afecte a ti.

Lo peor: es un juego durillo de asimilar, y hasta que no has jugado unas cuantas partidas no empiezas a verle todas las posibilidades.

4 – Twilight Imperium

Diplomacia y guerra fría en su máxima expresión. El desarrollo de este juego consiste en un proceso de preparación y tensiones hasta que llega la hora de la verdad. En Twilight Imperium generalmente hay una única traición por partida, pero esa traición es la que decide el desarrollo de todo el juego, y entre su preludio, su realización y sus consecuencias hay oportunidades para que todo el mundo pueda salir beneficiado o destrozado.

Lo mejor: cada partida es una historia épica llena de momentos que se seguirán recordando durante años.

Lo peor: la inversión de gente, espacio y tiempo necesarios hace que sea difícil sacarlo a mesa con asiduidad.

3 – Spartacus

Spartacus nos ha pillado a todos por sorpresa. En el momento en que salió vimos un juego basado en una serie de televisión (glups), publicado por una compañía prácticamente desconocida (gasp) y con cantidad de fotos enseñando chicha en la caja y en las cartas (horreur!). Luego se empezaron a escuchar rumores de que no estaba mal del todo, y algunos lo probamos por curiosidad. Y bendita curiosidad. De dos a tres horas (a tu elección) de continuo puteo, de sobornar a otros para conseguir su favor, de hacer trampas en los duelos de gladiadores, y todo plagado de cartas, información oculta y combates con mogollón de dados. ¿Qué más puede pedir un plastiquero? Guiñar

Lo mejor: la Polla de Júpiter.

Lo peor: abre bien las nalgas…

2 – Battlestar Galactica

La paranoia hecha juego. Si La Resistencia es un gran juego social de deducción y faroleo en media hora, Battlestar Galactica toma esa idea y se la aplica a un juego de gestión de (pérdida de) recursos y control de daños en el que todos los jugadores tienen que dar lo máximo de sí mismos para conseguir llegar a buen puerto. Solo que no todos quieren realmente llegar a buen puerto, pero nadie sabe quiénes son. Puede que ni siquiera los traidores sepan que lo son hasta bien entrada la partida, cuando te hayan nombrado Presidente de Toda la Humanidad.

Lo mejor: tenso hasta el final, y con un tema que consigue engancharte aunque no hayas visto un solo capítulo de la serie, o incluso aunque hayas visto alguno y la odies.

Lo peor: si crees que los juegos sirven para pasar un rato tranquilo con amigos y charlar con ellos de manera relajada, aléjate de éste.

1 – Diplomacia

“Arruinando amistades desde 1959” es el lema de Diplomacia, y no miente. En Diplomacia controlas una de las grandes naciones europeas de principios del siglo XX, y buscas expandir tu territorio hasta unir toda Europa bajo tu mando. Un juego con azar cero y que se basa en acciones y movimientos simultáneos, posibilidad de apoyar movimientos de otros jugadores y nula obligación de cumplir con tu palabra. Este juego es tan, tan perverso que la gran mayoría de la gente recomienda jugarlo por correo, a través de un servidor web o, como mucho, en una convención con gente a quien luego no vayas a volver a ver. Y con muchos testigos, a ser posible, que nunca se sabe.

Lo mejor: te sientes todo un jefe de Estado, buscando alianzas, firmando pactos y preparando planes secundarios como un loco.

Lo peor: en serio: si existe la más mínima posibilidad de que te enfades o sientas herido por alguna actuación en un juego, hazte un favor a ti mismo y a tus compañeros de mesa y juega a otra cosa.

Anuncios

4 Comentarios en Be-Top-Ten: puñaladas

  1. Vas a pensar que soy una plasta por comentar en todas las entradas, pero es que sólo tengo acceso al PC en las conjunciones de Marte con Urano que coinciden con cuarto menguante….sigh, y tengo que aprovechar.

    No quería poner nada, pero es que me ha conmovido hasta las lágrimas encontrar a alguien que ha sabido verle toda la maldad al fantabuloso Carcassonne de mis amores. Me llena de congoja y frustración (leer con voz “bobónica”) tener que jugar con la familia en navidades en modo “amor y paz”, y a veces hasta sin granjas (dios, no puedoooorl). No sé cómo mi úlcera puede resistirlo.

    Me he reído mucho.

    Al final voy a tener que echarle un ojo al Spartacus, oyes, que me estáis convenciendo entre todos.

    Me gusta

  2. Todo lo contrario: los comentarios son lo que anima a seguir con estas cosas, al menos hasta que ponga un botón de PayPal o algo 😀

    Gracias por leer y por comentar. No pares, sigue, sigue 😉

    Me gusta

  3. En mi casa tuve que jugar el catan sin el ladron para evitar que me mandaran a dormir con el perro… y no , no le veo mucho futuro a los juegos de puteo en mi mesa , lastima.

    Me gusta

  4. Excelente Post!!
    Precisamente el tipo de juegos que me divierten. Con decirte que en Aventureros al tren siempre se quejan los demás de que les cierro las rutas por pura diversión….
    En fin. Me llamó mucho la atencion Spartacus, en cuanto pueda le echare un ojo.
    Saludotes!

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: